jueves, 10 de septiembre de 2026

La noche.


Entonces sin más apuro que un latido

espero escuchar tú voz

alejada de los reproches del pasado

de las horas sin saber 

dónde está mi corazón.


La textura delicada de la cuál 

se desteje el ayer

es el hilo en la rueca del hoy.

El mañana sabrá que hacer 

que hacer con mis huesos

con este esqueleto gastado.


Entonces así sin más el mundo 

retoma su prisa diaria

el rugir de los motores

el latido de la ciudad. 

Hay un lugar en la noche

reservado para mí 

y hoy se siente vacío. 


Ya jamás seremos 

la noche y yo

lo que alguna vez fuimos. 

No nos besaremos en los prostíbulos 

ni nos absolveremos de nuestras culpas.


Ya cansados de escapar

nada más nos queda por hacer

tan solo soportar el horror 

de lo que queda por venir

ese maldito amanecer.


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La noche.

Entonces sin más apuro que un latido espero escuchar tú voz alejada de los reproches del pasado de las horas sin saber  dónde está mi corazó...