lunes, 17 de agosto de 2026

Naufragio #2

 


Sobre el naufragio, todo es desgracia.

No hay nada que contar:

solo cadáveres flotando

en el frío amanecer de la memoria,

en el jardín perpetuo del olvido,

donde cada rosa que nace

muere con un par de nombres

bordados en los pétalos.

Como aquella flor

que anunció,

con un hilo de sangre,

todo lo que se venía.

Y aquel jardín de las maravillas,

que fue una florida llegada,

se volvió una palestra

dividida por el silencioso velo del adiós.

De aquel lado, los que ya no volverán.

De este, los que estamos.

Los de afuera;

de palo.

Sobre el naufragio no hay bitácora,

ni capitán que se hunda con el barco.

Tan solo las ratas,

haciendo lo que saben hacer.

Porque en el mar de la vida

naufragan solo los valientes:

los que le hacen frente a la tormenta,

los que no se esconden

del ingobernable mar de la vida,

los que no engañan con su vanidad,

pretendiendo haber cruzado mares,

y cuando llega la ola,

de golpe, no saben nadar.

Y se ven superados

por el ancho abrazo de la verdad

y del adiós.

Que zarpen ahora

las carabelas de la verdad

y que desaten las velas

de las consecuencias,

para que quede claro quién es quién

en este mar

de rencor escondido

y dudas.

sábado, 25 de julio de 2026

Polvo algún día.

 



No hay silencio detrás,
ya tampoco hay latido.

Es un segundo después
de lo peor que puede pasar.

Ese momento en que dejas de estar
y yo
me empiezo a morir contigo.

Porque hace tanto
que amanecer no tiene gracia
que respirar
parece un exceso.

Me da tanta pena
que haya gente todavía viva
y vos no.

Tantos que no se merecen
esa bocanada de aire
que acaban de tomar,
ese sorbo de vida
que solo saben desperdiciar,
cuando hay tantos que quieren vivir.

Otros vivos
estamos muertos.

Y yo hubiera dado mi vida
por vos.

Le ofrecí el cambio
y no lo quiso.
Hablé al número equivocado.
O es mi alma
que no pesa nada
al lado de la tuya.

Tanto amor.
Tanto cariño para dar.
Tanta vida por vivir.

Pensar qué, de tanta injusticia,
no hay silencio detrás
ni latido después.

Solo un agujero en la tierra.

Un árbol abrazando el viento
que guarda en sus raíces tus cenizas.

Lo que todos seremos:
polvo algún día.


domingo, 28 de junio de 2026

Contra poema al amor.

 


Contra poema al amor
que te tuve alguna vez.
Re contra olvido, si se puede
para no generar expectativas.

Porque dos fieras cautivas
no se pueden tener en la misma jaula
y ambas fieras soy yo,
desafiándome a mí mismo
pateando una piedrita
al otro lado del alambre.

Soy yo queriendo tener un poquito más
de lo que dicen que se puede tener.
A mí me gustan las cosas
hasta los huesos o nada.

Contra poema para no volver
a pensarte inútilmente.
Cuando el futuro es apremiante
y no queda lugar para el ayer.
Te volviste un fantasma que deambula
extrañando la vida
que una vez tuvo y dio por sobreentendida.

Contra amor en entredicho,
¿qué capricho te habrá llevado
tantas veces a decir que no?
El ayer es una difusa partida
y el hoy, un amanecer hermoso
en el que ya no me haces falta.

sábado, 30 de mayo de 2026

La tempestad y el conjuro.


Y quedó en el escritorio 

una tarjeta de Navarro

que escrita por tu mano 

recordaba una contraseña 

de Windows XP.

Una bandera de la camaradería 

y el amor que antes nos unía. 

 

Como piratas de la ciber vida 

realizando el sueño 

que nunca se nos cumplió.

Lo que es vivir una utopía!


Atravesando sargazos de pesadillas 

en mares de dolor se fueron nuestros días

de piratas sin temor.


El botin se volvió amarga recompensa

la tripulación escasa

la noche demasiado oscura

el mar un desafío extenso.


Todo lo que fue alegría 

la tempestad 

se lo llevó.


Dudaría si es que hubo recuerdos 

o tan solo aquí habitan fantasmas

que esconden corazones de papel en los cajones

y te parten el corazón de verdad.


Son como conjuros tirados al futuro

cómo puñales esperándote

aunque fueron buenos deseos una vez. 

Ahora son trampas. 


Por eso me amparo de tus males

me persigno ante tus maleficios

me retracto de mis errores 

y me hago cargo de mi mismo. 

Decreto que bajen las aguas 

y termine la tempestad. 

jueves, 21 de mayo de 2026

Cada momento.


Cada momento es igual:
la noche de ayer,
la pastilla de hoy,
la cena de mañana,
el estrés de siempre
y volver a empezar.
Cada momento es igual:
el minuto que pasó,
el beso que se perdió,
un suspiro que no fue
hasta tu boca.
Cada momento es igual
y no hay nada casual;
todo está programado
como si tuviese
que ocurrir así.

lunes, 30 de marzo de 2026

Planes


 



Yo tenía mis planes y dios
tenía los suyos
y como siempre
no eran iguales
nunca son iguales.

Mientras en la otra punta de la mesa ríe
el más rival de los rivales
viendo cómo al final los planes
se los lleva el diablo
guardados en un bolsillo
del que ni dios los puede sacar.

El destino manipulable llora y ríe
aplaude y se entristece
en un rincón oscuro
de esta sala de espera.

Todo al rededor parece
una experiencia surreal
las sirenas se babean
las pastillas me empiezan a gustar
las mañanas son hermosas
en la sala del hospital.

domingo, 16 de noviembre de 2025

Vestigios







Se lo tomó a mal y le pareció veneno

lo que tan solo era la verdad.

de lo nuestro ya no quedan ni los vestigios.


Aunque tú fueras una vez

la princesa del reino de los espantos,

y a mí me gustaba fantasmear,

ya no hace sombra aquella flama.


Cerca, colgado en un árbol,

hay un viejo esqueleto que,aún vestido,

guarda una nota en el bolsillo izquierdo.

Dirigida a ti, promete: "Voy a buscarte".


Guarda estas palabras en tu bolsillo

como quien guarda un boleto de ida

que algún día va a utilizar.

O guárdalas como si fueran un testamento,

porque si no,aquí se quedarán para siempre.


Mi legado es que no hay mañana ni después,

que todo ocurre de repente.

Los gusanos están hambrientos

y con sus movimientos te saludan;

se agitan veloces al ritmo

al que pasa el tiempo.


La felicidad es un momento de estupidez

que hay que disfrutar al máximo,

ya que a la risa le crecen arrugas

desesperadas por comerse

las vísceras de tu felicidad.

Naufragio #2

  Sobre el naufragio, todo es desgracia. No hay nada que contar: solo cadáveres flotando en el frío amanecer de la memoria, en el jardín per...