Nadie sabe que estoy vivo
podría no avisar si estoy muerto
son libertades
que me compre de a poco
con mi propio tiempo
sin pedirle a nadie
siquiera un bostezo.
Sobre el naufragio, todo es desgracia. No hay nada que contar: solo cadáveres flotando en el frío amanecer de la memoria, en el jardín per...
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