Nadie sabe que estoy vivo
podría no avisar si estoy muerto
son libertades
que me compre de a poco
con mi propio tiempo
sin pedirle a nadie
siquiera un bostezo.
Entonces sin más apuro que un latido espero escuchar tú voz alejada de los reproches del pasado de las horas sin saber dónde está mi corazó...