lunes, 22 de julio de 2013

31


Llevo treinta y un abriles
tan así como se me antoja
como la hoja que se lleva el viento
y del cielo se enamora.

La noche.

Entonces sin más apuro que un latido espero escuchar tú voz alejada de los reproches del pasado de las horas sin saber  dónde está mi corazó...