jueves, 3 de noviembre de 2011





Las alegrías florecen en el desván

¿Y que mas da?

Si somos polvo que cuando el viento

se arremolina se va.

Si somos silencios y perdición

tragándonos el mal aliento

del adiós.


Yo tuve una mañana

si es que tuve un despertar

donde soñaba tus labios

y no existía nada mas

talvez el canto de un ave

de plumaje azul

talvez la clave de los ojos

que miran y luego se van.


Las alegrías florecen en el desván

¿Y que mas da?

Si vienen del polvo al que un día

también regresaran.

Tan efímeras como la risa

como aquella juventud

erguidas desde lo hondo

sueltan perfumes de mar.


Yo me arrodillo ante la belleza

en el altar de la perdición

dejo plegarias de niño inquieto

que lleva en sus manos el corazón.

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